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¿Te has sobreendeudado? Conoce qué es la Ley de la Segunda Oportunidad

Última actualización 8.1.2021

La Ley de Segunda Oportunidad tiene como objetivo ayudar a las personas sobreendeudadas a empezar de cero. Sin embargo, es necesario cumplir una serie de requisitos para poder hacerlo.

Constantemente recordamos la importancia de prestar atención a las finanzas personales. Sin embargo, son muchas las personas que, casi sin darse cuenta, entran en una espiral de deudas de la cual es más complicado de lo que parece salir.

 

Así que, si tú eres una de estas personas, presta atención a lo que te explicaremos en este post:

  • ¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?
  • ¿Cómo funciona?
  • ¿Qué requisitos debo cumplir para acogerme a esta ley?
  • ¿Puedo cancelar cualquier deuda con la Ley de la Segunda Oportunidad?
  • ¿Cómo puedo renegociar mis deudas?

 

¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad es una alternativa más para quienes han acumulado una deuda demasiado elevada, no pudiendo afrontar su devolución. A través de esta, una persona puede renegociar sus pagos.

Ahora bien, ¿Qué NO es la Ley de Segunda Oportunidad? Como muchas personas confunden (posiblemente a propósito) el funcionamiento y finalidad de esta ley, recordamos que acogerse a esta no implica evitar realizar el pago correspondiente a tu deuda.

 

El BOE (Boletín Oficial del Estado) recoge que la Ley de Segunda Oportunidad tiene como objetivo ayudar a quienes son buenos pagadores de sus deudas, pero se han visto arrollados por una situación de sobreendeudamiento.

 

En definitiva, esta ley se utiliza para renegociar el pago, y acogerse a esta es necesario cumplir una serie de requisitos que veremos más adelante, aunque adelantamos que las personas que registran una elevada frecuencia de impagos no pueden hacerlo.

Además, señalamos que esta es la única opción legal de acordar una nueva forma de pago (renegociar la deuda) con la entidad de tus préstamos. Y, en última instancia, si la negociación con la entidad no llega a buen puerto, puedes solicitar la cancelación total de esta.

 

¿Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

Son dos los instrumentos que regulan el funcionamiento de esta ley:

  • Los acuerdos extrajudiciales
  • El beneficio de exoneración de las deudas

 

El funcionamiento de cada uno de estos instrumentos es el siguiente:

1.      Acuerdos extrajudiciales

El primer paso que debes seguir para acogerte a esta ley es agotar la vía extrajudicial. Una vez lo “consigas”, podrás acudir a la justicia y acogerte a la Segunda Oportunidad.

 

En otras palabras, lo primero que debes intentar es llegar a un acuerdo con la entidad que ha contraído tus deudas. Además, esta negociación es fundamental, ya que a través de esta podrás demostrar tu buena fe (que debe estar tutelada por un juez).

 

Para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es necesario demostrar que se trata de un acto de buena fe, y no de un engaño para evitar afrontar la deuda.

 

Por otro lado, es necesario contar con la presencia de un mediador durante la negociación. Este mediador puede ser asignado por un notario (si eres un particular) o por un registro mercantil (si eres un empresario).

Y en lo que respecta a la renegociación de la deuda, en esta se propone un plan de pagos y un calendario que se ajuste a la situación económica del deudor.

 

¿Qué ocurre si la negociación no llega a buen puerto? ¿Cuál es el plazo de la negociación?

Esta puede durar un máximo de dos meses. Si en este periodo el acreedor no da una respuesta satisfactoria, se procederá a avanzar hasta el segundo instrumento que regula el funcionamiento de esta ley: el beneficio de exoneración.

 

2.      Beneficio de exoneración

Si has tratado de renegociar la deuda con el acreedor (de buena fe), pero no has alcanzado un acuerdo, puedes acudir al juez para solicitar la exoneración de la deuda. Es decir, quedar libre de la obligación de devolver deuda.

 

Ahora bien, esta parte del proceso es más delicada, como es lógico. Si el acreedor demuestra que has incumplido los pagos, que cuentas con ingresos para pagar tu deuda o que has ocultado datos relevantes acerca de tu economía, puede revocar la decisión del juez.

Además, ten en cuenta que, la Ley de Segunda Oportunidad tiene como objetivo ayudar a personas incapaces de afrontar la deuda, pero está bien protegida frente a intentos de engaño. Y, si tratas de hacerlo, es posible que termines más endeudado, debiendo hacer frente a todas las costas y gastos del juicio.

 

Eso sí, si actúas de buena fe y de acuerdo a lo establecido por ley, y la entidad no puede revocar la decisión del juez, podrás empezar de cero sin deudas, en cuyo caso conviene que revises nuestro post acerca de la regla del 35%, de forma que no vuelva a ocurrirte lo mismo.

 

¿Qué requisitos debo cumplir para acogerme a la ley de Segunda Oportunidad?

A lo largo del post no hemos dejado de repetir la importancia de actuar d buena fe, y es que este es uno de los requisitos principales. Recuerda que el objetivo de esta ley es ayudar a algunas personas a empezar de cero, pero no evitar que todas las personas con deudas puedan evitar el pago de estas.

 

Por ello, los requisitos que debes cumplir para acogerte a esta ley y empezar de cero son:

  • Actuar de buena fe.
  • Demostrar tu ausencia de patrimonio.
  • El total de tus deudas no puede, en ningún caso, superar los 5 millones de euros.

 

Como es lógico, no puedes acogerte a esta ley si tienes una propiedad u otro bien con la que devolver parte o la totalidad de tu deuda.

 

¿Cómo se verifica que el deudor ha actuado de buena fe?

Como es lógico, de primeras el hecho de “actuar de buena fe” puede parecer un tanto confuso o subjetivo. Sin embargo, existen una serie de acciones que permiten demostrar la buena fe de quien se acoge a la Ley de Segunda Oportunidad. Estas acciones son las siguientes:

  • No haberse acogido a esta ley en los últimos 10 años.
  • Haber agotado la vía extrajudicial antes de solicitar el beneficio de exoneración. Es decir, cumplir con el primero de los dos pasos mencionados en el anterior apartado.
  • Estar libre de acusaciones por delitos sociales o económicos en caso de ser autónomo.
  • No haber sido condenado por delitos de patrimonio, falsedad de documentos o delitos contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social o los trabajadores.
  • No haber recibido y rechazado una oferta de empleo acorde a tus capacidades en los últimos 4 años.

 

Si por el contrario te has visto involucrado en alguna de las situaciones mencionadas, no podrás demostrar que hayas actuado de buena fe, por lo que no podrás acogerte a esta ley.

 

¿Puedo cancelar cualquier deuda con la Ley de la Segunda Oportunidad?

Esta es otra de las preguntas más frecuentes de quienes quieren acogerse a esta ley, ya que no todas las deudas pueden renegociarse o cancelarse (en caso de que dicha negociación no llegue a buen puerto).

Las deudas contraídas con Hacienda o con la Seguridad Social no pueden ser eliminadas a través del uso de esta ley.

Por otro lado, una vez iniciado el proceso, no se incluyen las nuevas deudas que puedas contraer.

 

¿Cómo puedo renegociar mis deudas?

Antes de acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, ten en cuenta que hacerlo conlleva unos costes asociados al proceso, como buscar abogados (que conviene estén especializados en este área), el juicio y afrontar costas además, el proceso puede demorarse si hay que esperar a juicio.

 

Y, en caso de no conseguir el resultado esperado, deberás afrontar todos estos costes.

 

Ahora bien, existe otra posibilidad, que consiste en negociar directamente tu deuda con tu acreedor. Además, las empresas suelen estar abiertas a negociar, prefiriendo incluso una rebaja de la deuda antes que no cobrar nada.

Además, esta negociación puede ser rápida y beneficiosa para ambas partes.

 

Eso sí, antes de sentarte con tu acreedor para renegociar tu deuda (generalmente a la baja), recuerda ponerte en manos de especialistas que estén acostumbrados a negociar y conseguir mejores condiciones. Si lo intentas por tu cuenta, puede que el resultado no sea el esperado.

Sin embargo, estos especialistas también suponen un gasto. En este sentido, recomendamos que acudas a especialistas que no te cobren nada en caso de no conseguir unos resultados exitosos.

 

Conclusión: acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad

A modo de conclusión, señalamos que esta no es una ley a la que pueda acogerse cualquier persona. Más bien todo lo contrario, ya que, además de no poder devolver la deuda o no tener patrimonios, debe ocurrir que la negociación con la entidad no llegue a buen puerto. Y, como es lógico, ninguna entidad va a renunciar a la devolución de la deuda, por muy pequeña que pueda ser.

 

La Ley de Segunda Oportunidad puede ser perfecta para quienes hayan caído en bancarrota y busquen empezar de cero.

 

Por lo tanto, si te sobreendeudado, recomendamos que valores todas las alternativas posibles, como reunificar tus deudas o renegociar con la entidad siempre que sea posible, por ejemplo.

 

Y, si no estás endeudado, pero te preocupa llegar a estarlo algún día, revisa nuestro post La regla del endeudamiento del 35%: ¿en qué consiste? Aquí encontrarás una de las claves más importantes para mantener estables tus finanzas personales.

Más información:

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