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Cómo funciona la reunificación de deudas y préstamos sin aval en 2019

Roger Molins 15.10.2019, actualizado 10.10.2019

La necesidad de la reunificación de deudas empieza en las finanzas personales. Es habitual en el día a día de la economía doméstica personal o familiar tener en marcha varios préstamos personales o deudas por distintas finalidades, desde un vehículo a una compra importante pasando por pequeños préstamos puntuales. 

En estos casos, puedes preguntarte si es posible mejorar las condiciones de dichas deudas o agruparlas para alcanzar una cuota que permita mayor comodidad a la hora de asumirla sin sacrificar el dinero disponible para llegar a final de mes

La principal alternativa pasa por refinanciar deudas y préstamos sin aval: te explicamos a continuación cómo se hace y las mejores opciones a las que puedes acceder en 2019. 

En qué consiste refinanciar deudas y préstamos 

Refinanciar deudas significa equilibrar y reestructurar los préstamos y créditos vigentes que tengas para adaptarlos a una nueva situación financiera. 

Esto permite mejorar las condiciones en aquellos casos donde asumir los pagos actuales representa un problema, o bien se ha producido un cambio en su situación personal. El objetivo principal de la refinanciación de deudas y préstamos es evitar caer en situación de demora o impago, es decir, cuando no es posible soportar las cuotas de los créditos actuales. 

Así, la refinanciación de deudas puede producirse mediante

  • Reducción de cuotas 
  • Reducción de intereses o del tipo (de fijo a variable o viceversa)
  • Agrupación de cuotas
  • Reducción de plazos 

Tipos de refinanciación que existen en 2019 

Dado que la refinanciación suele implicar un cambio en la estructura de los préstamos y créditos, una primera gran clasificación que se puede realizar entre los tipos de refinanciación depende de si se aportará alguna garantía o no para respaldar esta operación. Se conoce como reunificación de deudas dado que se trata de unificar las deudas actuales en una de sola: 

  • Reunificación de deudas con garantía hipotecaria o préstamo hipotecario 
  • Reunificación de deudas sin hipoteca ni aval 

Existen también dos opciones distintas adicionales a la reunificación de deudas, que son el cambio de condiciones de un préstamo vigente (una figura conocida como novación) tratando con la misma entidad que lo concedió, por un lugar, y en la subrogación por otro, que consiste en llevarse el préstamo a otra entidad que ofrezca mejores condiciones.  

Estas dos figuras, sin embargo, son más comunes entre entidades bancarias exclusivamente, y no responden a todas las casuísticas, además de que solucionan un único préstamo a la vez, de modo que habría que trabajar con cada deuda de forma individual con el consiguiente papeleo y tiempo invertidos. 

La reunificación de deudas, en cambio, tiene la finalidad de agrupar los pagos actuales mediante la contratación de un nuevo préstamo personal único (sin hipoteca) o un préstamo hipotecario (con garantía). 

 La reunificación de deudas 

Reunificar deudas implica renegociar las deudas actuales para acabar pagando una única cuota mensual de menor importe que la suma total de las cuotas vigentes.  

Es una operación financiera a menudo recomendada como última opción, ya que puede acarrear ciertos gastos y, aunque da comodidad y respiro y eso tiene sus ventajas en el día a día (además de que es muy preferible a no poder asumir las deudas), implica ampliar plazos y por tanto es más cara a largo plazo en intereses. 

Se puede llevar a cabo vía un préstamo hipotecario, pero también es posible reunificar deudas sin hipoteca ni aval, si se trata de deudas que no suman grandes importes en conjunto, si se tiene una situación económica más o menos estable

¿Cómo solicitar la reunificación de deudas sin hipoteca? 

 En primer lugar, se debe calcular el importe total de las deudas actuales, es decir, lo que queda por cancelar en cada préstamo y crédito vigente. Esto sentará las bases de la operación y determinará las probabilidades de reunificar deudas sin hipoteca ni aval. 

Si se trata de un importe elevado, disponer de un avalista (pareja, familiar o amigo) puede mejorar las opciones de refinanciar las deudas y obtener respuesta afirmativa por parte de una de las muchas entidades que ofrecen estas operaciones. 

Para reunificar deudas, se puede solicitar con la entidad que actualmente nos ha concedido la mayor de todas esas deudas, puesto que ya conocen el historial, o se puede acudir a otra entidad bancaria o financiera privada que disponga de esta opción. Para ello, puedes comparar las opciones en el buscador de Financepal

Una vez solicitado, con el dinero concedido en ese nuevo préstamo, hay que cancelar todas las deudas previas. A veces, según la entidad, es la propia financiera la que se ocupa de esto, y en otros casos es el titular del préstamo quien debe liquidarlos. 

A partir de ahí, sólo hay que pagar la nueva cuota única del préstamo hasta que finalice el nuevo plazo de devolución, que normalmente será a largo plazo. 

Comparativa de una situación real antes y después de la reunificación de deudas 

La reunificación de deudas agrupa las cuotas en una única cuota y amplía el plazo hasta que se encuentra un nuevo punto de equilibrio entre los intereses a pagar y el importe final de la cuota que se puede asumir. 

Esto tiene varias ventajas:  

  • permite hacer mejor seguimiento al préstamo 
  • impide que se olviden plazos o mensualidades 
  • sabes exactamente cuándo empieza y cuándo acaba el contrato 
  • te relacionas con una sola entidad, lo que facilita la gestión hasta el final 

A continuación, hemos comparado una situación real de una familia antes y después de reunificar sus deudas en un único préstamo personal sin aval. En este caso pasan de pagar cuatro cuotas por un importe total de 625,50 euros al mes, a pagar una única cuota por poco más de la mitad, 375,95 euros, y el plazo no es mucho mayor que su anterior préstamo más largo (5 años vs 6 años), que en este caso era para un coche nuevo. 


Tras la reunificación de deudas, la cosa cambia. La familia paga una única cuota, más cómoda, por un plazo de tiempo un poco superior y a un interés promedio muy ajustado

Este modelo es ilustrativo y en base a promedios de mercado, pero cada entidad dispondrá de sus propios criterios a la hora de ofrecer préstamos personales dedicados a la reunificación de deudas.