Finanzas Personales

Lo primero que debes hacer si quieres mantener un control sobre tus finanzas personales, es escribir en un papel los motivos por los que quieres hacerlo. Pues, aunque esto pueda parecer una simpleza, la realidad es que plasmar en un papel dichas razones genera un efecto psicológico muy positivo, lo que te ayudará a no ser una de esas personas que, pese a querer controlar sus finanzas personales, son incapaces de resistirse a caprichos como la compra de un coche mejor, una casa más grande, o cenas en restaurantes más caros.  En definitiva, apuntar en un papel los motivos por los que quieres mantener un control financiero te ayudará a alcanzar los objetivos que te propongas.

Ahora bien, dejando a un lado la importancia de la psicología en el establecimiento y alcance de objetivos, te preguntarás, ¿Qué debo hacer para controlar mis finanzas personales?, ¿Cómo puedo evitar entrar en una espiral de deudas o salir de ella?, ¿Cuánto tiempo me llevará hacerlo?

Debes tener en mente que organizar tus finanzas personales te requerirá tiempo, metodología y paciencia. Debes seguir los pasos que te explicaremos a continuación, y recordar los motivos por los que mantener estables tus finanzas es tan importante (como puede ser gozar de una vida con menos estrés y libre de sobresaltos). Y, ahora sí, los pasos que debes seguir son:
 

Paso 1. Elaborar un balance de tu situación económica

Lo primero que debes hacer es conocer cuál es tu punto de partida, y para hacerlo es necesario elaborar un balance de tu situación actual. Tal y como si se tratase de una compañía. Y hacerlo es fundamental porque, como es lógico, no tienen los mismos objetivos financieros una persona endeudada que otra que goce de un colchón económico “notable”.

¿Qué debe incluir este balance?

A primera vista no existe una gran diferencia entre el balance de una compañía y el de una persona física, así que supón que estás analizando la situación actual de una empresa.

En el balance, por lo tanto, debes incluir a un lado el activo y al otro el pasivo, incluyendo dentro de estos los siguientes elementos:

  • Activo: dinero (físico, en el banco, en acciones, etc.), propiedades y ahorros.
  • Pasivo: todas las deudas y pagos pendientes

El siguiente paso, una vez elaborado el balance, consiste en proyectar en el tiempo dicha fotografía, reflejando una serie de proyecciones futuras sobre la evolución de tu propio balance de situación. Esto te permitirá “pronosticar” cómo sería tu economía si no se produjese ningún sobresalto.

No obstante, preparar este balance también te vendrá muy bien para conocer cómo sería tu economía si, por ejemplo, te despidiesen, o casos menos graves como tener que afrontar una leve reparación de tu vehículo.

Una vez elaborado tu balance, y habiendo hecho las predicciones pertinentes, ha llegado el momento de pasar al segundo paso.

 

Paso 2. Establecimiento de los objetivos personales

Si has elaborado el balance, en este momento ya debes conocer cuál es tu situación actual, por lo que ha llegado el momento de establecer tus objetivos. Para hacerlo, ten en cuenta que tu vida no es monótona, y aunque lo sea, siempre puede ocurrir un imprevisto.

Si no sabes por dónde empezar a establecer objetivos, estas son algunas de nuestras recomendaciones:

  • Mantener un control de tu presupuesto (por ejemplo, hacer una revisión mensual)
  • Paga todas las deudas a tiempo
  • Ahorrar un 10% mensual del total de tus ingresos
  • Destinar un 20% de tus ingresos a la educación de tus hijos
  • Contabilizar todos tus gastos (incluidos los llamados “gastos hormiga”)
  • Destinar un porcentaje de tus ahorros a la jubilación
  • Aumentar tus conocimientos sobre gestión financiera (por ejemplo, leyendo un post de FinancePal cada lunes por la mañana)

Estos objetivos son solo algunos de los muchos ejemplos que podríamos dar. No obstante, los objetivos son tremendamente personales, y pueden cambiar con el paso del tiempo. Además, si a los objetivos no le acompaña una motivación a la altura, será muy posible que termines dejándolos a un lado.

En este sentido, es importante revisar la hoja en la que escribiste los motivos por los que querías mantener estables tus finanzas personales. Echar un vistazo de vez en cuando a este folio te motivará a alcanzar los objetivos que te propongas.

En el establecimiento de objetivos debes tener en cuenta el riesgo. Este es un parámetro que se puede minimizar, pero que siempre estará presente. Es aleatorio, y difícil de medir, siendo uno de los principales motivos por los que muchas personas terminan sin alcanzar sus expectativas financieras.

Y, por otro lado, no vale con establecer “cualquier objetivo” y de “cualquier forma”. Estos deben adaptarse las necesidades de cada persona, pero además deben ser coherentes, realistas, alcanzables, … Lo vemos con más detalle, a continuación:

¿Cómo deben ser los objetivos financieros personales?

Como acabamos de mencionar, los objetivos deben gozar de una serie de cualidades. De hecho, ya está más que aceptado que estos deben seguir la regla SMART. En otras palabras, los objetivos deben ser:

  • Specific (específicos): debes detallar tu objetivo. Por ejemplo, si hablamos de ahorros, establecer un porcentaje o cantidad exacta que deseas ahorrar.
  • Mensurable (medibles): muchos objetivos pueden incluso medirse con “sí” o “no”, aunque otros se evalúan por medio de porcentajes. No obstante, siempre debes responder a la siguiente pregunta: ¿Cómo voy a medir si alcanzo o no cada objetivo?
  • Achievable (alcanzables): deben ser factible, incluso los objetivos más ambiciosos. Si, por ejemplo, quieres ahorrar para comprarte un coche, ¿En cuánto tiempo has de conseguirlo?
  • Relevant (relevantes): como es lógico, un objetivo no puede ser “tomarte dos cervezas menos al mes”. Es decir, tienen que tener un impacto considerable en tus finanzas personales y los resultados que deseas conseguir.
  • Timely (temporales): debes establecer una fecha límite para conseguir cada objetivo.

Vamos a verlo con un ejemplo para que sea más sencillo de entender:

  • Como NO debe ser un objetivo: gastar menos dinero
  • Como SÍ debe ser: destinar un máximo del 10% de mis ingresos totales mensuales al ocio durante los próximos 2 años.

Es importante que te tomes muy en serio tus objetivos personales, ya que son la clave para alcanzar un bienestar de las finanzas personales. Por ello, debes establecer objetivos correctos (y acorde a tus necesidades y posibilidades).

No obstante, sabemos que establecer objetivos no es una tarea sencilla. Por lo tanto, no te preocupes si con el paso del tiempo ves que estos son muy sencillos o complicados. Si te ocurre esto, siempre puedes ajustarlos hasta conseguir objetivos “SMART”.

No olvides que tus objetivos son personales: alcanzarlos o no hacerlo depende de ti.

Según una Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el 46% de los españoles afirma tener unos conocimientos financieros “bajos” o “muy bajos”. Y, tan solo el 8% dice tenerlos “altos”.

Por lo tanto, ten en cuenta tus conocimientos financieros a la hora de fijar tus objetivos. Y, por supuesto, nunca accedas a productos financieros cuyo funcionamiento (ventajas, desventajas, etc.) desconozcas.

Importancia de cancelar las deudas y cómo hacerlo

El exceso de deudas es uno de los principales obstáculos de la planificación financiera. Los pagos pendientes suelen impedir que fijemos objetivos claros y concisos e incluso que se vea afectada nuestra capacidad para tomar decisiones financieras.

Por ello, dentro del establecimiento de objetivos debe ser fundamental planificar la forma de cancelar nuestras deudas. Algunas de las estrategias utilizadas para cancelar las deudas son:

  • Bola de nieve: esta estrategia consiste en eliminar en primer lugar la deuda que nos suponga un cargo mensual más pequeño.
  • Tsunami: por el contrario, esta estrategia consiste en ordenar los pagos pendientes en base a la tensión psicológica que nos produzcan (de más a menos).
  • Los tipos de interés más altos primero: consiste en ordenar las deudas según el tipo de interés, afrontando primero aquellas cuya tasa de intereses sean más altos.
  • Los intereses más altos primero: esta última estrategia consiste en pagar primero las deudas cuyos intereses sean más altos.

Como siempre afirmamos, no existe una estrategia mejor que todas las demás, sino que todo dependerá de tu situación personal y financiera. En base a ello, deberás escoger la alternativa que más te convenga (por supuesto no tiene por qué ser ninguna de las anteriores).

En cualquier caso, la estrategia escogida deberá ser el vehículo que te ayude a alcanzar el objetivo de eliminar tus deudas. Y, recuerda establecer un periodo de tiempo para conseguirlo.

 

Paso 3. Medios de control

Recapitulemos: en este momento, ya deberías tener un considerable control sobre tus finanzas personales, así como una proyección de tus objetivos financieros.

Por lo tanto, el siguiente paso consiste en establecer los medios de control. Este es uno de los aspectos más destacados dentro de la planificación de las finanzas personales. Y hace referencia a los medios que pondrás a disposición para conseguir alcanzar tus objetivos.

Estos medios de control los agrupamos en dos grandes grupos: medios de inversión y financiación, por un lado, y medios de ingresos y gastos, por otro. Vemos con más detalle cada uno de estos:

  • Medios de inversión: nos referimos a aquellos productos financieros (o no) que reporten un beneficio futuro. No obstante, si tu situación económica no es la deseada, deberías plantearte otras alternativas antes de invertir. De hecho, hay quienes consideran que en la inversión en bolsa solamente se debería colocar aquel dinero que “te sobre”.
  • Medios de financiación: nos referimos a todos aquellos productos que nos aportan liquidez presente para alcanzar alguno de nuestros objetivos, a cambio de pagarlos en el futuro. Por ejemplo, se consideran medios de financiación los préstamos y créditos. Como ya hemos señalado, nunca deberías acceder a medios de financiación que no conozcas. Y, como expertos en la comparación de préstamos, te recomendamos acceder a nuestra herramienta de comparación antes de solicitar financiación.
  • Medios de ingreso: toda fuente que te aporte un flujo de dinero sin necesidad de haber realizado una inversión (económica) previamente. En otras palabras, tu trabajo. Este es en casi todos los casos el apartado más relevante, por lo que nunca dejes de profundizar en aquellos conocimientos o aptitudes que te vayan a permitir mejorar tu situación laboral actual y futura.
  • Medios de gasto: son todos tus desembolsos de dinero, tanto para cubrir necesidades como para darte caprichos que puedes no necesitar. Es importante que revises estos últimos gastos en vista a mejorar tus finanzas personales. Por darte un ejemplo, puedes plantearte preguntas como esta: ¿Cuál es la verdadera razón por la que comprar un coche más rápido?, ¿De verdad va a aportarte un beneficio necesario? Valora siempre la utilidad de los bienes y servicios que vas a comprar.

En definitiva, estos medios serán tus herramientas para alcanzar tus objetivos económicos.

No debes confundir estos medios con las estrategias utilizadas (son dos conceptos diferentes).

 

Paso 4. Seguimiento de tus finanzas personales

El último paso, el seguimiento, consiste en revisar periódicamente tus finanzas personales. Por darte un ejemplo y ponerte a prueba (si has leído toda la información dada hasta el momento deberías tener claro cómo actuar):

Supongamos que quieres comprarte una nueva vivienda. Repasando tus finanzas personales, vemos cómo tienes un sueldo acorde a tus gastos, tan solo un pequeño número de deudas (y de baja cuantía) e incluso expectativas de crecimiento en tu empresa. ¿Sería conveniente comprar una casa recurriendo a una hipoteca?

La respuesta sería que no, ¿Por qué? Como ya hemos destacado, la clave (y uno de los primeros pasos) para mantener estables tus finanzas debe ser eliminar tus deudas. Por lo tanto, una vez las elimines, sí será coherente acceder a la hipoteca. Es cierto que también se deben valorar otros aspectos como una oportunidad única de adquirir una vivienda, por ejemplo. No obstante, lo primero debe ser siempre eliminar tus pagos pendientes.

En este sentido, señalamos que, dentro de la planificación de las finanzas personales y la economía doméstica, la mayoría de personas suelen cometer estos dos errores contrapuestos:

  • Obsesionarse (con su consiguiente estrés) por la situación financiera.
  • Dejar de realizar un seguimiento de la planificación financiera.

Aunque ambas actuaciones son extremas y opuestas, se dan más a menudo de lo que puedas imaginar. No obstante, la clave o virtud, como se suele decir, está en mantener el equilibrio: mantener un cierto interés y preocupación por tus finanzas personales, manteniendo un control (por ejemplo, mensual) de tu economía.

A modo de conclusión, destacamos que esta guía para mantener un control de tus finanzas personales tiene como objetivo ayudarte a mantener una economía estable, evitando, entre otras desventajas, el estrés que supone no llegar a fin de mes.

No obstante, remarcamos que el único responsable de tus finanzas eres tú mismo, por lo que progresar depende exclusivamente de ti.